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No hay nada como la comida

Salmón marinado con salsa de yogur

El salmón marinado se utiliza para hacer blinis o simplemente si queremos un plato que sepa a mar.

El salmón puede ser salvaje, que tendrá un sabor más intenso y sabroso, o de criadero, que nos saldrá más barato, pero con no tanto sabor.

Salmón marinado con salsa de yogur

También se puede utilizar cualquier otro pescado graso, como sarda, atún o sardinas.

Aunque, como habréis podido comprobar, el salmón no se cocina en ningún momento, la sal y los cítricos con los que lo hemos cubierto, lo preparan para ser consumido sin problemas.

Tiempo de preparación: 50 minutos + tiempo de marinado

Ingredientes para 4 personas

Para el salmón:

Para la salsa de yogur:

Preparación de la receta

El día anterior, hay que ponerse a marinar el salmón. Antes de todo, lo tenemos que limpiar, para eliminar las posibles espinas, y quitarle la piel. Aunque muchos no se la quitan, a mi me gusta que se marine bien por los dos lados, y la piel impide que la marinada penetre bien.

También es bueno que lo pongamos bajo el grifo para que se eliminen las escamas que siempre quedan de la pescadería.

Para marinarlo, mezclamos la sal gruesa con el limón y la naranja en trozos con la mano. Agregamos el azúcar y el eneldo y lo volvemos a remover con las manos.

Sobre una bandeja, disponemos una capa de esta sal añadiendo aproximadamente la mitad. Colocamos el salmón encima y lo cubrimos con el resto de sal, de forma que quede completamente tapado.

Lo introducimos en el frigorífico hasta el día siguiente para que esté un mínimo de 12 horas en este marinado. Una vez que haya pasado todo ese tiempo, lo lavamos para retirar la sal y lo secamos bien con papel de cocina.

Sumergimos el salmón en aceite de oliva para conservarlo. De esta manera lo podemos tener hasta por más de una semana.

Para hacer la salsa de yogur, mezclamos los yogures con el zumo de naranja hasta que esté uniforme y añadimos un poco de sal y eneldo.

Para emplatar, sacamos el salmón del aceite, y lo cortamos en dados del tamaño de un bocado. Lo acompañamos de un poco de salsa de yogur, y a modo de decoración, disponemos la ralladura fina de una naranja.