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No hay nada como la comida

Los entremeses de mi restaurante favorito

Hay platos de restaurantes que se pueden hacer perfectamente en casa. Este es el caso de estos dos entremeses.

Empanadillas de atún

Los entremeses de mi restaurante favorito

Ingredientes:

Estas empanadillas son perfectas por ejemplo para hacer una merienda o barbacoa al aire libre. Una vez cocinadas se meten en un tupper y lo llevamos sin problemas a cualquier sitio.

Preparación:

Para hacer la pasta de las empanadillas, derretimos la mantequilla en un cazo a fuego lento y vertemos la leche caliente. Añadimos media cucharadita de sal y una cucharada de azúcar. Lo removemos bien e incorporamos la harina lentamente, hasta formar una masa.

Tapamos la masa con un trapo y dejamos que repose durante 20 minutos. Mientras tanto, podemos ir haciendo el relleno. En una sartén añadimos un chorrito de aceite de oliva y lo ponemos a calentar a fuego. Pelamos la cebolla y la picamos finamente.

Sofreímos la cebolla en el aceite hasta que esté blanda. Cuando se dore, añadimos el atún desmenuzado y medio vaso de tomate, y lo removemos bien hasta formar un relleno.

Una vez que ha reposado la masa, la estiramos sobre una superficie de trabajo enharinada con ayuda de un rodillo, dejándola lo más fina posible sin que se rompa.

Le damos forma redonda cortándola con un cortapastas o con algo redondo y ponemos en el centro una cucharada de relleno. Cerramos la masa doblándola por la mitad y sellamos los bordes apretándolos con un tenedor para que el relleno no se salga al freírlo.

Preparamos una sartén con abundante aceite caliente, y vamos friendo todas las empanadillas. Al contacto con el calor, la masa se hinchará y ahuecará. Eso es una señal de que está en su punto justo.

Sacamos las empanadillas a un plato con papel absorbente cuando estén doradas.

Tigres

Ingredientes:

Así se elabora:

Lavamos bien los mejillones, retirándoles las barbas que le queden y cualquier resto de suciedad de las conchas.
Ponemos los mejillones en una olla con un dedo de agua y los ponemos a cocer tapados para que se abran con el vapor.

Cuando estén todos abiertos, escurrimos el agua, reservándola para luego. Abrimos los mejillones, sacamos y reservamos la carne, y guardamos las conchas que sean más grandes y que no estén rotas.

La carne la picamos finamente y la sofreímos junto con la cebolla en un chorrito de aceite caliente. Agregamos 2 cucharadas de harina y lo removemos para que se impregne con la grasa.

Dejamos que se tueste ligeramente la harina y, a continuación, vertemos lentamente la leche y el caldo de los mejillones, sin dejar de remover para evitar que se formen grumos.

Así se formará una especie de bechamel a la que añadiremos sal hasta ponerlo a su punto y la salsa de tomate. También podemos poner unas gotas de Tabasco o de salsa picante, pero sin pasarnos para no anular el sabor a mejillón.

Con este relleno, rellenamos las conchas de los mejillones hasta llenarlos completamente, y dejamos que enfríen para que se endurezca.

Cuando estén fríos, los pasamos por huevo y pan rallado para empanarlos y los freímos en abundante aceite caliente, hasta que estén dorados.